Dicen que venimos a este mundo
con un don o varios y si lo descubrimos pronto lo podemos potenciar y
además nos ayudará a entender el mundo, nuestro mundo y el de las
emociones qué afortunadamente se está haciendo un hueco en el espacio
escolar, ya casi nadie se sorprende de hablar de emociones, de hablar de ellas
con naturalidad.
Aitor tiene cuatro años recién
cumplidos, y prácticamente desde el vientre materno ya dibujaba,
primero en una pizarra magnética y luego sobre el papel, y ahora incluso en el
suelo, en el patio del colegio, desde que tenía un año y medio más o menos le
gustaba pintar mándalas, sabía cómo colorearlas y además disfrutaba con ellas.
Era y es una gozada ver
cómo se puede leer sus emociones a través de sus dibujos, como utiliza el
color dependiendo del estado de ánimo de ese momento, dibuja lo que le inquita,
lo que ve, con quien se relaciona y que le gustaría tener en su vida. Por
supuesto dibuja a su familia, a la gente que tiene más cerca y a todo lo que
acontece a su alrededor.
Pasó del garabateo desordenado al
garabateo con nombre en apenas unos meses, mucho antes de los dos años ya sus
dibujos se podían ver perfectamente sus caras, su silueta e incluso partes del
cuerpo perfectamente, más propio de una edad más avanzada.
En él, la etapa preesquemática y
la esquemática (hablando en términos pedagógicos) se mezclan desde casi el
principio. La utilización del color es acertada y siempre es guiada por sus
emociones.
¿Analizar o interpretar los
dibujos? ¿Es acertado hacerlo? ¿Nos ayuda a entender mejor el mundo interior de
nuestros alumnos?
Analizar un dibujo no es lo mismo
que interpretarlo, puesto que entre ambos conceptos existe una diferencia real
y concreta.
La interpretación de los dibujos
de los niños es resultado y la síntesis del análisis. Tanto el análisis como la
interpretación tienen muchos puntos en común con la grafología, tales como la
información transmitida por la orientación espacial del dibujo, por sus
dimensiones, la presión del lápiz, etc.
Como podéis ver los dibujos
muestran en todo momento su estado de ánimo e incluso su dimensión del mundo y
de su realidad.
Con normalidad, en la parte
superior del papel, no solo va a dibujar el sol, la luna o las estrellas, sino
también podemos encontrarnos en ese lugar personajes que les gusta, Aitor con
esta ubicación nos está diciendo que está dispuesto a adquirir más
conocimiento.
Cuando utiliza el centro del
papel representa el momento actual, podemos ver que es un niño con ganas de
aprender y abierto a todo tipo de experiencias, está relajado y viven el
momento presente.
Podemos ver que en ocasiones
utiliza el naranja o el amarillo y eso nos dice que es un niño que le encanta
ser el centro de atención que se exige mucho y tiene mucha fuerza de voluntad.
Cuando utiliza muchos círculos en
los dibujos, está perfilando lo que ya sabe, está refinando sus
movimientos como nos indica María Montessori cuando nos habla del aprendizaje
de los niños.
Podríamos ver con más detalle
cada dibujo y ver cómo va creciendo y evolucionando a través de sus pequeñas
creaciones
Para terminar me gustaría hacer
una pequeña reflexión personal, sí dejamos a nuestros alumnos e hijos ser quien
quieren ser, sin córtales las alas, todo es más gratificante, todos venimos a
este mundo con un don, descubrirlo desde pequeño es adelantar tiempo,
potenciarlo y animarlos a cumplir sus sueños y hacer que su don se convierta en
su trabajo, en su forma de vida, que puedan ofrecer a la sociedad lo que saben
hacer y sin esfuerzo pero sí con alegría de estar realizando lo que realmente
les gusta y eso se verá reflejado en personas menos frustradas, más libres,
más asertivos, solidarios , más empáticos ; casi siempre o siempre es un
principio de toda Ley de Educación formar a ciudadanos respetuosos con otros
ciudadanos y con su entorno, formar y educar ciudadanos felices pero parece que cuando
llega la ley a tocar el suelo nada resulta igual, “por esta razón es bueno dejar
a nuestros alumnos ser lo que quieren ser y guiarlos hasta llegar a Itaca”.
Me encanta..dibujar es expresar, es sentir, es dejarte llevar...
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