miércoles, 2 de noviembre de 2016

"HUBO UN TIEMPO EN QUE LOS NIÑOS TENÍAN TIEMPO"

“Tradicionalmente jugábamos en la calle “, ¿te acuerdas?, aunque haciendo honor a la verdad, sigue existiendo esa posibilidad en algunos barrios y pueblos pequeños, hemos pasado de pasar toda la tarde con nuestros amigos en la calle jugando y aprendiendo a convivir, a defendernos por sí solos a todo lo contrario.
Los menores de este tiempo apenas juegan en la calle, los puedes ver en parques o en actividades extraescolares; muchas son las circunstancias que se han producido a lo largo de los últimos años, para llegar a este hecho tan evidente. “Los niños y las niñas no juegan solos en los barrios”.
Creo que no hace falta enumerar las circunstancias que nos ha conducido hasta llegar aquí, pero lo cierto es que los juegos tradicionales casi que están perdidos, aunque existe aún una posibilidad, utilizar los patios escolares, los espacios controlados o vigilados por adultos para que nuestros pequeños puedan jugar a lo que tradicionalmente hemos hecho y lo recordamos con tanta” nostalgia placentera”.
Los juegos tradicionales no se pueden perder en el olvido, una de las labores fundamentales de los docentes, educadores, padres, escuelas de padres es esa, hacer uso de este tipo de juegos para que pasen de generación a generación.
No deja de ser cierto que algunos de los juegos tradicionales, vistos con una visión actual no son recomendables para nuestros niños, porque pueden que no fomenten valores positivos, el caso de algunas canciones tradicionales como “al pasar por el cuartel”, le dedicaremos otro post al análisis de ese tipo de canciones que no fomentaban precisamente la igualdad de género.
Desde la Formación Profesional y más concretamente desde el Ciclo de Formación Superior En Educación Infantil, trabajamos los contenidos y conceptos a través de la actividad lúdica, de ahí la importancia de fomentar, los juegos, jugar y con ellos fomentar la empatía, el respeto, el saber guardar turno, la risa, la magia de jugar y sobre todo “compartir jugando.
A nuestros “educadores-alumnos” les tenemos que ofrecer la posibilidad de aprender jugando y jugar para aprender; recientemente hemos disfrutado de la posibilidad de jugar en clase a los “juegos tradicionales” en nuestras alumnas del ciclo de Fp han presentado distintos juegos tradicionales, de nuestro entorno y algunos aprendidos de sus abuelas y familiares más mayores, otros juegos eran aquellos que ellas han jugado alguna vez con sus amigas en sus barrios.
Hemos jugado a la “gallinita ciega”, al “escondite”, a la “rayuela”, al pañuelo, a la rueda, a la comba y a muchos más juegos.
Hoy necesario y vital que nosotros los educadores fomentemos el juego, nuestros alumnos aprenden mucho mejor de una manera lúdica, divertida.

                       “Sin emoción no hay aprendizaje”

Lo más divertido ha sido ver como nuestras alumnas se divertían y comprendían la importancia de jugar y

                                     “Aprender jugando”



A continuación, te muestro algunas fotos divertidas de los juegos que hemos jugado en clase en estos días.


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